Plazas sector poniente Calama
UBICACIÓN: Calama, Región de Antofagasta
AÑO: 2022 - 2025
SUPERFICIE: 6.178 m2
Calama, Región de Antofagasta, 2022–2025. Superficie: 6.178 m². El proyecto propone la transformación de dos sitios eriazos periféricos en un sistema de espacios públicos articulados, capaces de mejorar la habitabilidad urbana en un contexto desértico extremo y de consolidar un nuevo borde verde entre la ciudad construida y la pampa. La intervención se concibe como pieza estratégica dentro de una red mayor de áreas verdes, actuando como detonante de un corredor ecológico urbano y como antesala a futuros parques de mayor escala, operando simultáneamente como dispositivo de reconfiguración ambiental y de identidad barrial.
La propuesta se estructura a partir del concepto de oasis urbano, entendiendo el verde no como cobertura homogénea, sino como recurso escaso que debe concentrarse estratégicamente para asegurar viabilidad ambiental y social. El proyecto alterna áreas de paisajismo intensivo —denominadas tambos urbanos— con sectores de paisajismo xerófito y tratamientos pétreos, generando una transición gradual entre la pampa desértica y los espacios de mayor permanencia. Esta estrategia optimiza el uso del agua, mejora las condiciones microclimáticas y refuerza la percepción de sombra, humedad y abrigo frente al viento y la radiación solar. Un elemento clave es la incorporación de una cortina vegetal perimetral compuesta por arbolado de mayor altura y estructuras de sombra, que funciona como filtro climático y ambiental, controlando polvo, arena y vientos predominantes, protegiendo los recorridos interiores.
Al interior, el proyecto se organiza mediante un paseo central sinuoso que articula accesos barriales, áreas de descanso, miradores, patios programáticos y zonas de encuentro comunitario, priorizando la accesibilidad universal y la continuidad peatonal. La materialidad y el lenguaje formal se inspiran en referentes vernáculos del territorio, como las pircas andinas y el uso de elementos pétreos locales, integrando geometrías simples de baja altura que se adaptan a la escala barrial y refuerzan la identidad del lugar. Los programas se disponen en bolsones definidos por muros bajos y vegetación, evitando grandes explanadas duras y favoreciendo la apropiación comunitaria.
En conjunto, el proyecto busca revertir la condición de vacío urbano y desarraigo, ofreciendo espacios públicos seguros, inclusivos y climáticamente adecuados. La intervención opera como catalizador de cohesión social y mejora de imagen urbana, reinsertan do el verde como símbolo de orgullo y pertenencia en un entorno históricamente postergado. Las plazas consolidan una interfaz legible entre la ciudad y la pampa, demostrando que la escala modesta no es limitación, sino oportunidad para la apropiación cotidiana y la construcción de identidad barrial en contextos desérticos extremos.











